• Tu descuento se aplica automáticamente en el carrito

La Jaleo, el Bizco y los demás Miguel Gila

Elige el Formato:

More details

  • PDF (Universal)
  • EPUB (Ebook iOS Kindle)


Envío GRATIS a tu correo electrónico o mediante enlace de descarga


Pago 100% SEGURO ya que solo utilizamos Paypal por lo tanto no almacenamos datos financieros.


Si eres escritor y quieres publicar tu libro o si crees que infringieron tus derechos de propiedad intelectual contactanos Aqui.


Por ser contenido digital no se aceptan devoluciones salvo en algunas excepciones, conoce más Aqui.

Llevate + al 3x2

Pasos de compra


1.-Da clic en “agregar al carrito”.
2.-Llena tus datos de nombre y correo electrónico.
3.-Da clic en “comprar” (espera unos segundos, serás redirigido a la página de paypal)
4.-Dentro de Paypal puedes pagar rápidamente tan solo llenando tus datos y listo o puedes crearte una cuenta si lo prefieres.
5.-Disfruta de tu libro el cual llegará al instante a tu correo electrónico no olvides revisar también tu correo no deseado o spam
6.-Para cualquier duda o problema contáctanos mediante mensaje de whatsapp +52 2201406665, email libroendigital.com@gmail.com, o chat en línea, te atenderemos con gusto.

Descripcion


Gila fue un humorista que, tras salvar la vida al hacerse el muerto cuando fue fusilado por un pelotón borracho, que no acertó con sus balas, se mofó de la guerra en su brillante carrera artística con sus famosos monólogos telefónicos en los que solía preguntar: 'Oiga, ¿es la guerra?'. Miguel Gila Cuesta, que se autoexilió de España en 1968 para regresar tras la muerte de Franco, comenzó su carrera artística como dibujante de 'La Codorniz', y desde entonces se dedicó por entero su vida a hacer reír, como cuando interrogaba desde su teléfono sin hilos: '¿Está el enemigo?...Que se ponga'.

Opiniones La Jaleo, el Bizco y los demás Miguel Gila

Reseña

Escribe tu propia reseña

La Jaleo, el Bizco y los demás Miguel Gila

La Jaleo, el Bizco y los demás Miguel Gila

Gila fue un humorista que, tras salvar la vida al hacerse el muerto cuando fue fusilado por un pelotón borracho, que no acertó con sus balas, se mofó de la guerra en su brillante carrera artística con sus famosos monólogos telefónicos en los que solía preguntar: 'Oiga, ¿es la guerra?'
TOP